MI HISTORIA
Volver a mí.
Volver a empezar.
No llegué aquí con todas las respuestas. Llegué siguiendo una pregunta que nunca dejó de acompañarme: ¿hay algo más?





EL COMIENZO
Siempre busqué
algo más.
Mi infancia dejó muchas heridas. Desde muy temprano sentí que había algo más, aunque no supiera cómo nombrarlo, sabía que algo se ocultaba detrás de la aparente realidad.
Tiempo después, con mi persona moldeada por las heridas del pasado, busqué respuestas en lo material y decidí dejar aquella inicial inquietud para después. Decidí negarme a mí mismo. En el apogeo de esa faceta, cuando todo parecía brillante, caí de pronto en un hoyo muy grande: un vacío material y espiritual. Negarme me había costado perderme.
Paradójicamente, lo que parecía una pérdida en realidad fue el comienzo de un retorno: volví a la búsqueda que había postergado.
LA BÚSQUEDA
Muchas preguntas.
Una misma respuesta.

Exploré distintas ramas del conocimiento, desde lo sumamente material hasta lo más humanista, desde la economía capitalista hasta la filosofía oriental.
Indudablemente, la vida se encargó de llevarme por un camino inevitable. Conocí a sabias personas, presencié acontecimientos reveladores, llegaron aprendizajes sorprendentes. Con el tiempo, entendí que la integración de todas las ramas del conocimiento apunta hacia una verdad mayor, siendo el centro de lo que hoy comparto: Todo es UNO, y ese UNO somos.
Los místicos y sus tradiciones antiguas lo sabían bien. Entendieron que no hay separación entre lo material y lo espiritual. Todas estas sabidurías llevan a la misma verdad, pero a través de diferentes vías.
Personalmente, encontré cobijo en el misticismo judío y la cábala. Cada alma tiene afinidad por distintas prácticas. Ninguna vía o tradición tiene por qué convertirse en una frontera. El dogma y la imposición de una única mirada nos alejan del propósito de la búsqueda… encontrarse a uno mismo.
RENATO / EL RENACIDO
Morir en el camino.
Mi nombre, Renato, proviene de Renatus, el Renacido. Y como nada ocurre aleatoriamente, mi nombre ya indicaba desde un inicio gran parte del propósito de mi experiencia (como sucede en muchas personas). Entenderlo me ayudó a retornar hacia lo que había olvidado: mi propio ser.
En el camino, tuve que pasar por muchas muertes… muertes del ego y de mis máscaras. El significado de la vida es diferente en cada uno. Encontrarlo y entenderlo es tarea individual, aunque a veces necesitamos el empujón de otro para reconocer lo propio.
LO QUE HOY COMPARTO
El Conocimiento brilla cuando se comparte
Hoy soy comunicador, conferencista, mentor y empresario, pero sobre todo soy Creador. Integro diversas ramas humanistas del conocimiento junto a tradiciones místicas, especialmente cábala y misticismo judío. A través de la unificación del conocimiento es posible ayudar a cualquier persona y en distintos contextos.
Los aprendizajes brillan cuando se comparten, porque en este mundo todo es luz y vasija, dador y receptor. Por ello creo firmemente que el conocimiento debería ser siempre libre y gratuito.
Todos los domingos compartimos en un encuentro gratuito. También doy conferencias y acompaño procesos personales a través de mentorías.
No se trata de que recorras mi camino. Se trata de compartir lo que he aprendido para que puedas explorar el tuyo y que, eventualmente, no necesites de nadie más para recordar quién eres. Esa es la meta.