MI HISTORIA

Volver a mí.
Volver a empezar.

No llegué aquí con todas las respuestas. Llegué siguiendo una pregunta que nunca dejó de acompañarme: ¿hay algo más?

Renato durante una sesión de fotografía con el equipo de producción
Renato hablando ante una audiencia en un auditorio, visto desde lejos
Renato de niño junto a sus compañeros
Renato en un retrato en blanco y negro
Renato sonriendo en su escritorio frente a una biblioteca
01

EL COMIENZO

Siempre busqué
algo más.

Mi infancia dejó muchas heridas. Desde muy temprano sentí que había algo más, aunque no supiera cómo nombrarlo, sabía que algo se ocultaba detrás de la aparente realidad.

Tiempo después, con mi persona moldeada por las heridas del pasado, busqué respuestas en lo material y decidí dejar aquella inicial inquietud para después. Decidí negarme a mí mismo. En el apogeo de esa faceta, cuando todo parecía brillante, caí de pronto en un hoyo muy grande: un vacío material y espiritual. Negarme me había costado perderme.

Paradójicamente, lo que parecía una pérdida en realidad fue el comienzo de un retorno: volví a la búsqueda que había postergado.

03

RENATO / EL RENACIDO

Morir en el camino.

Mi nombre, Renato, proviene de Renatus, el Renacido. Y como nada ocurre aleatoriamente, mi nombre ya indicaba desde un inicio gran parte del propósito de mi experiencia (como sucede en muchas personas). Entenderlo me ayudó a retornar hacia lo que había olvidado: mi propio ser.

En el camino, tuve que pasar por muchas muertes… muertes del ego y de mis máscaras. El significado de la vida es diferente en cada uno. Encontrarlo y entenderlo es tarea individual, aunque a veces necesitamos el empujón de otro para reconocer lo propio.

04

LO QUE HOY COMPARTO

El Conocimiento brilla cuando se comparte

Hoy soy comunicador, conferencista, mentor y empresario, pero sobre todo soy Creador. Integro diversas ramas humanistas del conocimiento junto a tradiciones místicas, especialmente cábala y misticismo judío. A través de la unificación del conocimiento es posible ayudar a cualquier persona y en distintos contextos.

Los aprendizajes brillan cuando se comparten, porque en este mundo todo es luz y vasija, dador y receptor. Por ello creo firmemente que el conocimiento debería ser siempre libre y gratuito.

Todos los domingos compartimos en un encuentro gratuito. También doy conferencias y acompaño procesos personales a través de mentorías.

No se trata de que recorras mi camino. Se trata de compartir lo que he aprendido para que puedas explorar el tuyo y que, eventualmente, no necesites de nadie más para recordar quién eres. Esa es la meta.